sábado, 25 de diciembre de 2021

¡La Navidad! qué época tan misteriosa...

¡La Navidad!  qué época tan misteriosa...

Siempre, desde que tengo memoria, he querido pasar una Navidad tranquila y en paz, de esas que llenan a todos con su "espíritu navideño", pero a mis 41 años, aún no sé qué es eso.

Este año, me di cuenta que, si antes, con la presencia de mi papá, me era difícil el día y la celebración de la "Navidad", ahora, con su ausencia, me es aún más.  

Mi nivel de tolerancia y empatía hacia todos, se convierte en una mecha tan corta que anhela prenderse en el primer intento y estallar.  Estallo con todo y todos a cada rato.  Me enoja el más mínimo comentario o acción. No puedo manejar mis emociones.  Y sufro, sufro muchísimo por dentro y no sé qué hacer conmigo, porque no sé si mi forma de pensar, ver y sentir están incorrectas o no.  

Me equivoco, como todos.  Pero creo que trato de ir acorde al significado de la "Navidad" durante todo el año, no solo en una época, o en una fecha como tal. Trato y consigo dar amor todos los días, de dar las gracias o ser agradecida todos los días.  De cuidar de los míos, todos los días.  Y digo "trato", porque a veces fallo, pero lo intento los 365 días, no solo durante la "época de dar amor y estar en paz".  

Así que, ¡Qué les dure su espíritu navideño y qué pasen una feliz Navidad!




viernes, 16 de julio de 2021

- Me perdono -

En abril, nuevamente, me di la oportunidad de regresar a terapia.  Estaba atravesando otra crisis existencial y sabía que no podía sola, por lo que busqué ayuda.  
Lo duro es que, después de un par de sesiones, me di cuenta de lo mucho que me juzgué y señalé ante un único evento donde siempre creí que "me había equivocado".  Pero haciendo un análisis exhaustivo de las armas y herramientas que en ese momento tenía, me di cuenta que no pude haber tomado otra decisión y me juzgué y flagelé fuerte y duramente ante la única decisión que pude tomar.

Me perdono. Me perdono por la ingenuidad de mi lealtad. Me perdono por hacer lo que tuve y pude hacer. Me perdono por creer equivocarme y me perdono por que aún retrocediendo el tiempo, creo que volvería a tomar la misma decisión. Me perdono por mis aciertos y mis desaciertos. Y, también, te pido perdón.

Y sigo... En mi encuentro, sigo. 

- Sos tú, soy yo -

Tal cual agua que se corre entre los dedos, que lava y lleva, que hidrata y se deja correr.  Que transforma, llena y limpia.  Así eres. Como un espiral que transmuta todo lo negativo en positivo, me transmutas.  Las emociones que llevo dentro en un abrir y cerrar de ojos se olvidan, se transforman, se enternecen, se alimentan.  Mi luz se irradia, mi belleza sobresalta. Me cambias.

He visto a través de tus ojos, he visto tu luz y tu oscuridad. No toda, claro está.  Pero he logrado ver un poco más de lo que ves en ti. Sé lo grande, lo fuerte, lo valiente que sos.  Conozco algunos de tus miedos, tus temores y ansiedades.  Sé lo que provocas, lo que me provocas.  

Veo tu espíritu libre y temeroso. Tus ganas de amar y ser amado. Tu dolor. Siento tu olor y tu sabor...tu corazón. Escucho cada una de tus palpitaciones, quiero seguirlas, quiero sentirlas. Te veo, me ves.  

Y cuando logramos encontrarnos y ser uno, es allí donde todo cobra sentido.  Esos pequeños momentos perfectos de encuentros fortuitos que se dan entre lo que queremos y lo que somos.  Un espejo.

Sos tú, soy yo.  La misma mirada, el mismo encanto en un solo complemento.  Agradezco al universo por ese pequeño momento en el que me encuentro dentro de una vida paralela en la que me complemento con un pequeño dote de felicidad absoluta. 



domingo, 18 de abril de 2021

- Te pierdo, me pierdo -

Tengo rato de no escribir.  Hoy tengo la necesidad.

Me siento ahogada en mis pensamientos, en mi ser.  Nuevamente, me encuentro en la misma situación de tener que ir diciendo adiós a uno de los seres que más amo.  Poco a poco, en esta ocasión, veo no como su cuerpo se deteriora, sino su mente.  Y cómo saber hasta cuándo la tendré lúcida y capaz de reconocerme sin pensar que mi única intención pueda ser hacerle daño.  

Creí que lo vivido había sido doloroso, ¡qué ingenua! acabo de darme cuenta que lo que viene dolerá aún más, mucho más.



- Las jaulas de oro -

Hay sueños que solo existen en tu cabeza.  Historias que te creas y quisieras se volvieran realidad.  Amores que nunca olvidas; profesiones ...